El proceso por el cual se genera y mantiene la fuerza y la velocidad de contracción en un músculo o grupo de músculos incluye numerosos eslabones estructurales y funcionales de cuya interacción final resulta la actividad física manifestada por los músculos. La mayoría de los sistemas de entrenamiento tiende a actuar sobre los elementos musculares propiamente para aumentar sus capacidades funcionales. Sin embargo, son éstos los más periféricos y absolutamente inútiles cuando están huérfanos de la inervación proporcionada por el Sistema Nervioso Central.

Naturalmente, los cambios en las características musculares inducidos por el entrenamiento son importantes para la adaptación funcional objeto del entrenamiento, pero los fracasos que se producen cuando se trata de mantener ejercicios de máxima intensidad o de larga duración a intensidad moderada no son atribuibles solamente al músculo esquelético.

 

González Badillo, J. J. y Ribas Serna, J. (2018), Regulación de la fuerza y la potencia muscular, Programación del entrenamiento de fuerza (pp. 103 y 104). INDE (E.d.)

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