LOS ESTIRAMIENTOS EN LAS ENFERMEDADES CRÓNICAS

Numerosas dolencias pueden presentar estas características, pero cobran especial importancia algunas como la hipertensión arterial y diversas afecciones cardiovasculares surgidas, principalmente, del sedentarismo propio de nuestras sociedades occidentales. No obstante, las sugerencias que a continuación se expondrán pueden emplearse con todas aquellas personas con exceso de peso, con alguna enfermedad declarada o bien bajo sospecha de la presencia de algún factor de riesgo que pueda empeorar el cuadro durante el desarrollo de las sesiones de actividad física.

Enunciar los beneficios del incremento de la ADM a partir de la ejecución regular de ejercicios de estiramiento sería redundante. No obstante, y específicamente para estos casos, las adaptaciones que mayormente interesan desde el punto de vista terapéutico, y para la mejora de la calidad de vida, son las siguientes:

1.​Reducción de la resistencia periférica contráctil a partir de la eliminación de las hipertonías afuncionales de la musculatura estriada.

2.​Contribuir a la permeabilización de las membranas celulares, facilitando los procesos de intercambio.

3.​Economía de movimiento para la mayoría de los gestos de la vida cotidiana, permitiendo reducir el gasto cardíaco innecesario. Estiramientos y gimnasias suaves son recomendables en caso de enfermedades crónicas.

4.​Reducción de la resistencia de los tejidos blandos, tales como vainas y aponeurosis, favoreciendo la circulación de fluidos con menor coste energético.

 

Di Santo, M. (2012). Amplitud de movimiento (pp. 802-803), Barcelona, Ed. Paidotribo Edición de Kindle.

 

 

 

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