Ejercicios de técnica compleja
Los ejercicios complejos son aquellos que implican un mayor número de grupos musculares y su realización exige al menos un dominio mediano de su técnica. Entre ellos, los más fáciles y usados son la arrancada de fuerza y la cargada de fuerza.
La arrancada de fuerza es un ejercicio que refleja la potencia y la fuerza explosiva del conjunto de los grandes grupos musculares: extensores de rodillas y caderas y flexores plantares de los tobillos, así como de los erectores de la espalda y elevadores de los hombros (trapecios). Al levantar un peso máximo, la resistencia que se vence cuando la barra se encuentra a la altura del muslo, que es la zona en la que se aplica mayor fuerza, equivale de forma aproximada al 40% de la fuerza isométrica máxima en esa posición. Esto quiere decir que la potencia que se puede desarrollar es muy alta. Este ejercicio es, junto con la cargada de fuerza una de los ejercicios de entrenamiento que más potencia permite desarrollar y que mayor aplicación tiene para la mejora de la fuerza explosiva y la potencia global del cuerpo. Pero para que se produzca este efecto es necesario que se posea una técnica aceptable. Por esta razón, si la técnica es muy deficiente, la utilidad de estos ejercicios para la medición de la fuerza con 1RM puede no ser muy significativa, pues la aplicación sobre el rendimiento viene generalmente por la ganancia de potencia, más que por la capacidad de levantar más peso “lentamente”.
González Badillo, J. J. y Ribas Serna, J. (2018), Evaluación del efecto del entrenamiento, Programación del entrenamiento de fuerza (pp. 320 y 321). INDE (E.d.)
