Combinar un programa de entrenamiento de fuerza junto con un aporte energético extra mejora el efecto anabólico, produciendo ganancias de masa libre de grasa. En esta línea, existen autores que han observado que los culturistas presentaban unos hábitos nutricionales que destacaban por un alto consumo de carbohidratos y proteínas, así como un bajo consumo de grasas. A pesar de ello, el consumo excesivo de energía debe ser considerado profundamente por los posibles efectos adversos sobre el aumento en los niveles de grasa corporal.
Al analizar el efecto de combinar la proteína en suplementación junto al entrenamiento con cargas en sujetos no entrenados, diversos estudios han mostrado que no se consigue un mayor aumento de la masa muscular en comparación con la realización única del entrenamiento. Por el contrario, otros autores observaron mayores aumentos de la masa muscular tras tomar suplementación compuesto de un hidrolizado de proteína de suero de leche con elevado contenido de leucina, combinado con carbohidratos, demostrándose este aminoácido como un potente favorecedor de la síntesis de proteína muscular. Además, se ha observado que la ingesta de suplementación basada en proteínas antes del sueño representa una estrategia dietética eficaz para aumentar la masa muscular durante el desarrollo de programas de entrenamiento con carga. En cuanto a los ácidos grasos, existen autores que demostraron que la suplementación con ácidos grasos omega-3 provocaba un aumento en la acreción de proteínas musculares.
Referencias
Raya-González, J., & Sánchez, M. A. M. (2019). Métodos de entrenamiento y aspectos nutricionales para el aumento de la masa muscular: una revisión sistemática. Archivos de Medicina del Deporte, 36(194), 376-385.
