Cada sujeto nace con unas posibilidades o capacidades de adaptación. Este potencial es el que marca las posibilidades del sujeto en un deporte concreto o en el desarrollo de una capacidad física. La adaptación al entrenamiento de fuerza es el resultado de la respuesta del organismo a los estímulos del entrenamiento, siempre que esta respuesta se traduzca en una mejora del rendimiento en la dirección específica marcada por el estímulo. El PAG depende de una serie de factores de tipo estructural, enzimático y nervioso que hacen que un sujeto pueda llegar a alcanzar un mayor o menor grado absoluto y relativo de manifestación o desarrollo de fuerza. Por tanto, en teoría, si se aplicara el entrenamiento óptimo a una serie de sujetos durante toda su vida deportiva, cada uno llegaría a actualizar todo su potencial, y las diferencias finales entre ellos en cuanto al desarrollo de fuerza quedarían establecidas por su propio potencial genético. Como es lógico, no se puede saber con precisión cuál es el PAG de un sujeto. El estudio de los factores indicados anteriormente podría proporcionar una estimulación del mismo.

 

González Badillo, J. J. y Ribas Serna, J. (2018), Bases de la adaptación al entrenamiento de fuerza, Programación del entrenamiento de fuerza (pp. 177 y 178). INDE (E.d.)

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