Aunque la oxidación de hidratos de carbono proporciona más ATP por mol de O2 consumido, tanto en reposo como durante el ejercicio de baja intensidad y larga duración, la mayor parte del ATP es obtenido a partir de la oxidación de ácidos grasos. Así se asegura el suministro de glucosa a los tejidos glucodependientes. Además, durante el ejercicio prolongado de baja intensidad, la obtención de parte de la energía a partir de la oxidación de ácidos grasos retrasa el consumo de glucógeno hepático y muscular, permitiendo un tiempo de trabajo superior al que se conseguiría sin la oxidación de ácidos grasos. De hecho, el bloqueo de la lipólisis con ácido nicotínico o con betabloqueantes resulta en una disminución del tiempo de resistencia durante el esfuerzo de moderada intensidad (Bergstrom y cols., 1969; Galbo y cols., 1976).

Hasta intensidades de esfuerzo cercanas al 60-70% del VO2 máximo la oxidación de ácidos grasos aumenta con la intensidad y duración del esfuerzo. Ahlborg y cols. (1974) demostraron que, a una intensidad de esfuerzo determinada, el aumento de la concentración plasmática de oleato (ácido graso) se asocia a un aumento de la oxidación de este compuesto. A intensidades de esfuerzo más elevadas (aprox. 85% del VO2 máximo), la concentración plasmática de ácidos grasos libres es similar a la de reposo y tiende a disminuir con la duración del esfuerzo, debido a que la respuesta hormonal que acompaña a este tipo de esfuerzo inhibe la lipólisis (Romijn y cols., 1993). En estas condiciones el aumento de la concentración plasmática de ácidos grasos libres, mediante la infusión intravenosa de triglicéridos y heparina, permite aumentar en un 27% la oxidación total de ácidos grasos y disminuir el consumo muscular de glucógeno en un 15% (Romijn y cols., 1995). Durante el ejercicio de moderada intensidad, cuando se agotan las reservas musculares de glucógeno, la sustitución de parte de los hidratos de carbono por ácidos grasos como fuente energética obliga a disminuir la intensidad del esfuerzo, por mecanismos aún desconocidos.

 

López Calbet, J. A. y Dorado García, C. (2006). Fatiga, dolor muscular tardío y sobreentrenamiento, Fisiología del ejercicio (pp. 766 y 767). Panamericana (Ed.)

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