1970 el año en que se enfrentaron los titanes.

Estamos al final de la decada de los sesenta, el rey indiscutibles del culturismo es un cubano cuyo físico haría palidecer a los dibujantes de comics de súper héroes, es el radiante vencedor del Olympia de 1969 en el que se ha encontrado con una nueva promesa del culturismo el joven austriaco que viene del otro lado del atlántico con una aureola de triunfos y que promete ser una gran estrella pero eso será otro año en 1969 el rey era Sergio Oliva.

El Mr. Olympia estaba precedido por el Mr. Universo al que se presento Arnold ganando a todos los rivales con facilidad incluidos su inseparable amigo Franco Columbu y a Rick Wayne que ganaron las categorías pequeña y media. Arnold presentaba un músculo duro como la roca y con un bronceado que solo pueden tener los que frecuentan Venice Beach.
El publico de la Brooklyn Academy of Music lo recibió como si de un viejo amigo se tratara, tal era la publicidad de que había sido objeto en América, que no era de extrañar. Pero a pasar de su victoria en el Mr. Universo, Arnold quedo relegado al segundo puesto en el Mr. Olympia que siguió a continuación: Oliva mantuvo su titulo. Cuatro de los siete jueces estuvieron de acuerdo en que Oliva era aun el mejor del Mundo.
Olivas recogió su premio y un sorprendente beso de felicitación de Arnold antes de saltar a escena.
Arnold no descuido ni un solo punto en su preparación para el Olimpia de 1970.Había comprobado lo duro que era tener enfrente a Sergio Oliva esta vez estaría preparado y sabia a que atenerse. Después de todo Oliva era solo un hombre de carne y hueso como todo el mundo. Era ciertamente un hombre terrorífico, pero, ¿acaso existe alguien tan perfecto, como para que no se le pueda derrotar de una forma o de otra?
Arnold se esforzó en gran medida para mejorar su físico, particularmente la espalda y gemelos. Asimismo, desarrolló una rutina de poses que haría pareciera amateur al propio Oliva. Arnold estaba convencido que si Sergio tenia un punto débil ese era su presentación en escena. Y Arnold no iba a desperdiciar la oportunidad de aprovecharse de una debilidad de su oponente. Unos días antes de su participación en el Olimpia 1970, Arnold compitió en el Universo de Londres, venciendo a Reg Park, su ídolo en el culturismo, y a Dave Draper, uno de sus compañeros de entreno en California. Arnold había prometido aparecer el día después del encuentro en Londres en el campeonato Profesional de la AAU el Mr. Mundo, que se celebraría en Columbus, Ohio, organizado por Jim Lorimer, promotor y hombre de negocios de la zona. Para asegurarse la llegada de Arnold a Columbus, Lorimer fleto un avión para que le llevaran al concurso tan pronto como arribara a los Estados Unidos. También Sergio Oliva había prometido competir en el Mr. Mundo de Lorimer. Pero luego cambio de idea, aunque a pesar de todo apareció en exhibición en el Veterans Memorial Auditórium, con su invencible aspecto aun en traje de calle. Al no saber con certeza si Arnold conseguiría llegar a tiempo al concurso, Lorimer de nuevo se dirigió a Sergio, que dijo primero que si ….,luego decidió que no ….y después ,que sí otra vez.
Según se dijo Sergio cometió el error de ponerse demasiado aceite sobre la piel, que le escurrió hasta el bañador de competición. Su magnifico físico relucía como un espejo vivo, reflejando las potentes luces de televisión, de manera que los detalles de su definición no se apreciaban: tenía un aspecto absolutamente liso, especialmente en los abdominales y muslos.
Arnold que finalmente consiguió llegar a tiempo para competir, tenía una calidad de roca. Se apreciaba con facilidad cada detalle en las líneas de sus músculos, y estos detalles eran impecables. De Arnold dijo Oscar State, director de la competición “, por lo que a mi respecta Arnold estaba perfecto”.
Parece ser que los jueces estuvieron de acuerdo: Arnold fue elegido por unanimidad como vencedor de Sergio Oliva.
Como era de esperar los aficionados de Nueva York no se tomaron en serio el Mr. Mundo de Ohio. En los gimnasios apenas se hablaba de esa derrota de Sergio y todo el interés estaba centrado en el Olimpia de, cuyos jueces serian auténticos expertos que ya otras veces habían aclamado a Sergio el más importante culturista del Mundo.
La competición del Olimpia este año comenzó para los organizadores con algunos problemas pues no podía realizarse en el Brooklyn Academy of Music. Despues de buscar en todo Nueva York se encontró el Town Hall en la calle 43 Oeste. Sin embargo los problemas no acabaron ahí pues el teatro no estaría disponible hasta las ocho de la tarde, no pudiéndose celebrar el preconcurso por la mañana como venia siendo habitual. Siendo Tom Minichiello el que soluciono el problema poniendo a disposición el Mid-City Gym para la prueba.
Y como no había dos sin tres, unos instantes antes de iniciar los preliminares del Mr. América que precedía al Olimpia se presento Sergio Oliva pidiendo ser admitido en la prueba. Acababa de acres ciudadano americano y consideraba oportuno añadir el titulo de Mr. América a los que ya tenía. Le era indiferente haber sido nombrado Mr.Olympia por tres veces consecutivas y como tal, estar aun tan lejos del Mr. America como de la tierra a la Luna .Había visitado recientemente el Departamento de Policía de Chicago y les había prometido a sus colegas volver con los dos títulos.
Después de largas negociaciones, Sergio accedió a no competir a condición de ser declarado ganador honorario del titulo y de que se le hiciera entrega de todos los trofeos que hubiera ganado de haber competido. Pidiendo el trofeo de su categoría, todos los de mejores partes del cuerpo y el trofeo principal de Mr. América.
Si tenemos en cuenta los interese de los demás competidores y a pesar de que había un gran número de atletas con una condiciones magnificas, también es verdad que Sergio los habría barrido por tanto con el fin de no dañar a estos fue quizás lo mejor que se podía hacer, permitiendo a los competidores participar en la competición sin la presencia de Sergio que los hubiera eclipsado a todos.
Las semifinales del Mr. América y Mr. Mundo de la, IFBB termino a las 18 horas y ya los aficionados esperaban en el Town Hall.
La competición comenzó a las 20.00 horas con una exhibición con de Frank Zane. La semana anterior había ganado el titulo de Mr. Universo en Londres y estaba en magnifica forma. A continuación tuvo lugar el encuentro de l Mr. América del que salio vencedor Mike Katz. El titulo de Mr.Mundo fue para Dave Draper. Y finalmente les llego el turno a esos dos colosos Arnold y Oliva, para que dejaran claro si los resultados de Columbus habían sido o no chiripa.
El gran desafió había llegado y no habría tregua, Arnold fue el primero en subir a escena. Su aspecto era realmente soberbio.
El cambio fue extraordinario, lucia unos brazos de 53,5 centímetros con una separación que no tenían igual en los culturistas de la época.
Sus gemelos sobresalían en la parte posterior de sus piernas como modelados en arcilla por un escultor y cubiertos de estriaciones. La reacción del público fue eléctrica. Pero los fans de Oliva no cedían fácilmente, y, antes incluso de que la presentación de Arnold hubiera terminado, comenzaron a gritar llamando a su héroe, qué estaba aún calentando tras los bastidores. Cuando al fin Sergio subió al escenario, hubo un silencio absoluto que solo duro unos segundos: de pronto, la multitud rompió en estruendosos clamores de bienvenida.
El defensor del titulo se llevo las dos manos a los labios y envió un beso al público: algo muy típico de Oliva. Y, a continuación, comenzó a posar de forma impresionante. Con sus 1,78 de estatura era siete centímetros mas bajo que Arnold, pero parecía el doble de de ancho de hombros. Sus pectorales proyectaban sobras sobre la caja torácica y sus muslos eran del tamaño de los luchadores de Sumo. Estaban bien equipado, pero no sabia como obtener los mejores efectos en esta guerra de “matar o morir” Contra Arnold. Por ejemplo, no había aprendido a controlar la respiración; así pues, cuando ataco la pose de doble bíceps, su estomago subía y bajaba como un fuelle. Otra vez se había excedido con el aceite y sus manos se le escurrían de su cintura cuando intento la expansión de dorsales.
Poco a poco, la intensidad de los aplausos fue decreciendo. Y todos los espectadores empezaron a darse cuenta de que estaban siendo testigos de un trozo de historia, y había algo en los ojos de Sergio que hacia pensar que el lo sabia también.
Al terminar su rutina, caminó lentamente hacia los bastidores sin lanzar su beso habitual a la audiencia.
Desde el auditorio se elevo una guerra de exclamaciones. Cada uno de los fans comenzó a gritar el nombre de su héroe: ¡Arnold! , ¡Sergio!, ¡Arnold!
Mientras tanto, los jueces realizaban comparaciones de cerca detrás de los bastidores. Pedían a Sergio que realizara sus mejores poses y, luego, a Arnold que las repitiera. A continuación, fue Arnold quien dirigía y Sergio le seguía: era realmente difícil elegir el ganador. Ambos tenían un físico soberbio. Pero pronto, el ojo entrenado fue descubriendo pequeños fallos de la rutina de Sergio: la pose, comparativamente más pobre, y el menor control sobre los músculos, nadie se explicaba por que se había puesto tanto aceite. Eventualmente los jueces hicieron que ambos posaran de nuevo en el escenario para el público, poniendo involuntariamente a los fans al borde de la contienda. Estos se portaban como si esperasen que, al final, el concursante derrotado fuera ejecutado. Y de pronto, Sergio pareció aburrirse de todo aquello. Lanzó una mirada a Arnoldo justo entonces, en plena batalla, dio media vuelta y salio de escena.
La audiencia s quedo muda de asombro durante un momento. Y entonces, hasta los fans de Sergio abandonaron. Cuando Bud Parker levanto en señal de victoria la mano de Arnold, solo unos minutos más tarde, apenas se oyeron voces disconformes. Después de todo el concurso de Columbus no había sido una chiripa. Arnold había vencido a Oliva dos veces en aquellas semanas. Arnold era ahora el nuevo rey era Mr. Olympia.
Después del campeonato. Arnold explico lo que había sucedido en el escenario. El no había subestimado a Sergio. Recordaba bien la primera vez que lo había visto, durante su presentación en Miami Beach, en el Mr. Universo. Arnold había observado que su presentación algo mediocre no había afectado en absoluto a su reputación ante el público. Era como si Sergio fuera una especie de ley por si mismo, desde el momento en que pisaba la escena. En Nueva York, Arnold no había estado seguro de hacer lo suficiente para superar esto.

Cuando, durante los últimos momentos, permanecían juntos sobre el escenario, Arnold había mirado a Sergio y había visto en el cubano señales de cansancio. Y entonces, mientras que los fans enloquecían, le susurro a Sergio con disimulo: “Oye, chico, ya vale, yo estoy harto de esto. ¿Qué te parece si nos largamos? Y Sergio había asentido. “Sal tú “, le dijo Arnold, “yo te sigo”. La multitud pensó entonces que Sergio huía con el rabo entre las piernas y empezo a chillar.
Nunca sabremos si Arnold se la jugo a Sergio o si realmente tenia la intención de seguir a su rival y le detuvo la reacción del publico. Pero lo cierto es que la confusión contribuyo a que Schawarzenegger ganara su primer Olympia, algo que el siempre ha admitido.

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